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Lipemia en las pruebas de laboratorio

por | Ene 7, 2020 | Preanalítica | 0 Comentarios

¿Qué es la lipemia?

La lipemia es una turbidez de la muestra causada por la acumulación de partículas de lipoproteína. Como las lipoproteínas varían en tamaño, no todas las clases contribuyen igualmente a la turbidez. Las partículas más grandes, los quilomicrones, con un tamaño de muestra de 70–1000 nm, tienen el mayor potencial para causar turbidez de la muestra. La acumulación de partículas pequeñas, lipoproteínas de alta densidad (HDL) que varían en tamaño 6 – 12.5nm, lipoproteínas de baja densidad (LDL) varían de 20 – 26nm y lipoproteínas pequeñas de muy baja densidad (VLDL) varían de 27 a 35nm no da como resultado muestras lipémicas.

¿Qué causan la lipemia?

La causa preanalítica más común de la lipemia es el tiempo inadecuado de toma de muestra de sangre después de la comida, es decir el paciente no esta en ayunas. Sin embargo, la falta de ayuno por sí sola generalmente no produce suficiente lipemia para afectar significativamente las pruebas de laboratorio. En los pacientes hospitalizados, la lipemia también puede ser causada por el muestreo demasiado pronto después de la administración de emulsiones lipídicas como las que se usan en nutricion parenteral o algunos medicamentos pocos solubles (ej. propofol)

¿Cómo afecta la lipemia a las pruebas de laboratorio?

La lipemia puede interfir con el analisis de laboratorio por varios mecanismos, mencionaremos algunos:

  • Aumentar la absorción de la luz, y por la tanto, disminuir la transmitancia de luz utilizada para el análisis espectrofotométrico. La cantidad de luz absorbida es inversamente proporcional a la longitud de onda y disminuye de 300 a 700 nm. Por lo tanto, los métodos que usan longitudes de onda más bajas se ven más afectados por la lipemia, porque la absorbancia es la más alta en esa parte de los espectros.
  • Interferir con los analitos medidos por interacciones físicas y químicas, se ha descrito interferencia en electroforesis capilar de proteínas séricas (morfología anormal de la fracción de alfa-2-globulina), tambien puede interferir de manera no especifica en los inmunoensayos con las reacciones antígeno-anticuerpo al bloquear los sitios de union en los anticuerpos.
  • Causar desplazamiento de volumen, este mecanismo impacta especialmente en el análisis de electrolitos. Los métodos que miden la concentración de electrolitos en el volumen plasmático total (incluida la fase lipídica), como la fotometría de llama o la potenciometría indirecta, dan como resultado una concentración falsamente disminuida de electrolitos debido a la alta dilución previa al análisis.
  • No homogeneidad de la muestra, después de la centrifugación, las partículas se distribuyen de acuerdo con su densidad: los quilomicrones y las partículas de VLDL tienen baja densidad y, por lo tanto, se ubicarán en la parte superior del tubo, los componentes en el plasma se distribuyen entre las capas según su polaridad. Por lo tanto, los analitos solubles en la fase acuosa (moléculas pequeñas, electrolitos) no estarán presentes en la parte superior del tubo. Al tomar muestras para la medición, la mayoría de los analizadores obtienen muestras de la parte superior del tubo, utilizando sensores para evitar que la aguja penetre demasiado en el tubo. Esto puede resultar en una falsa disminución de la concentración de electrolitos y metabolitos.
  • Hemólisis, las muestras severamente lipémicas son más propensas a la hemólisis. El mecanismo detrás de este efecto no se comprende completamente, pero una teoría es que los lípidos actúan como detergentes que alteran las membranas de los eritrocitos a medida que las muestras se procesan y centrifugan.

¿Cómo se detecta y cuantifica la lipemia?

El método más simple para evaluar la lipemia es la inspección visual, sigue siendo un enfoque ampliamente utilizado, especialmente en laboratorios con una bajo numero de muestras, a menudo se clasifican en una escala simple, como ausente, leve, moderado y severo. El enfoque visual está limitado por una imprecisión significativa y una variación interindividual en la interpretación.El grado de turbidez es visualmente difícil de resolver; más allá de cierto punto, el ojo humano no percibe fácilmente las diferencias, ya que el plasma / suero simplemente aparece turbio y opaco.

La medición de los triglicéridos en plasma o suero puede ser una evaluacion aproximada del grado de lipemia, pero la relación entre los triglicéridos y la turbidez es compleja y no lineal. Por lo tanto, el grado de turbidez no se correlaciona bien con la concentración de triglicéridos.

Hoy en día, la mayoría de los analizadores de química clínica cuentan con espectrofotómetros que detectan automáticamente el grado de lipemia (expresado como Índice de Lipemia (LI)) en muestras de sangre, y los fabricantes suelen proporcionar el límite de decisión de un LI significativo. LI se ha sugerido como una herramienta para detectar pacientes con gammapatía monoclonal desconocida. Además, en combinación con las mediciones de triglicéridos (TG), puede ser posible evaluar anormalidades en el metabolismo de TG y detectar pacientes con deficiencia de glicerol quinasa. El creciente enfoque y el uso clínico potencial (directo) del análisis automatizado de LI subraya la necesidad de una validación adecuada del análisis, incluida una verificación local y el establecimiento de un intervalo de referencia.

¿Cómo se puede evitar o minimizar el impacto de la lipemia en las pruebas de laboratorio?

El manejo del laboratorio clínico de las muestras lipémicas no está tan estandarizado como para las muestras hemolizadas. La recomendación más simple es alentar la recolección en ayunas. Si es probable que la lipemia se deba a una infusión intravenosa reciente de una emulsión lipídica, entonces la flebotomía de muestras futuras se puede coordinar para que sea lo más larga posible desde la última infusión. Si la lipemia es el resultado de una afección médica, el momento de la flebotomía puede tener un impacto mínimo.

En la mayoría de los casos, la lipemia se puede eliminar de la muestra y la medición se puede realizar en una muestra clara sin interferencias. Hay varias formas de eliminar los lípidos, el laboratorio deben elegir cuidadosamente cuál usar dependiendo de las pruebas que deben medirse en la muestra.

Los 2 enfoques principales son la adición de reactivos de aclaramiento de lípidos y ultracentrifugación, seguido de la eliminación manual de la capa de lípidos.

  • Los reactivos para extracción de lípidos no requieren instrumentación especial, pero pueden interferir con varios ensayos químicos.

  • La ultracentrifugación que elimina eficazmente los lípidos y permite la medición de gran cantidad de analitos, sin embargo  requiere un equipo especializado de alto costo que puede no estar disponible en muchos laboratorios.

Para los analitos distribuidos en la capa lipídica, los métodos que eliminan la fracción lipídica no son aceptables. En tales casos, la medición puede realizarse en una muestra diluida. Este es probablemente el mejor enfoque para la medición de fármacos terapéuticos en muestras lipémicas.

Aunque la primera causa de interferencia es la hemólisis, no debemos olvidar que la lipemia es una fuente importante de errores de laboratorio. Cada laboratorio debe ser consciente de la influencia que la lipemia puede tener en los resultados de las pruebas de laboratorio y deben tener disponibles los procedimientos escritos para la detección de la lipemia, la eliminación de la interferencia y el informe de los resultados de las muestras lipémicas a fin de estandarizar el procedimiento, reducir los errores y aumentar la seguridad del paciente.